jueves 3 de julio de 2008

Carta de amor desesperada

Queridísimo hijo de mi corazón

Perdóname todo el daño que haya podido hacerte sin querer, por todo lo que te he querido, por lo que seguiré queriéndote hasta que me muera, e intenta comprenderme, y algún día, cuando seas un hombre y te enamores de una mujer, y sufras por amor, y sepas lo que es eso, perdóname si puedes, perdona a esta pobre mujer que se equivocó al escoger marido, pero no al tener dos hijos a los que siempre querré más que a nada en este mundo. Ahora no lo entenderás, no puedes entenderlo, pero crecerás, te harás mayor y tendrás tus ideas, las mías o las de tu padre, y te darás cuenta de que son mucho más que lo parecen, de que son una manera de vivir, una manera de enamorarse y de entender el mundo, a la gente, todas las cosas. No tengas miedo de las ideas, Julio, porque los hombres sin ideas no son hombres del todo, los hombres sin ideas son muñecos, marionetas, o algo peor, personas inmorales, sin dignidad, sin corazón. Tú no puedes ser como ellos, tú tienes que ser un hombre digno, bueno, valiente, sé valiente, Julio, y perdóname. No hemos tenido suerte, hijo mío, no la hemos tenido, pero la guerra terminará algún día y vencerá la razón, vencerán la justicia y la libertad, la luz por la que luchamos, y cuando todo esto haya pasado, volveré a buscarte, y hablaremos, y quizás pensarás de otra manera, y me entenderás, y ojalá que me entiendas. A lo mejor estoy equivocada pero siento que estoy haciendo lo que tengo que hacer, y lo hago por amor, por amor a Manuel, por amor a mí misma, por amor a mí país, por amor a mis ideas y por amor a vosotros también, para que tengáis una vida mejor, para que viváis una vida más libre, más justa, más feliz. Yo sé que ahora no lo entiendes, que no puedes entenderlo, pero yo te quiero, y confío en ti, y sé que serás un hombre digno, bueno, valiente, tan valiente como para perdonar a tu madre, que te querrá siempre y por eso nunca podrá perdonarse del todo.

Tuya y del socialismo,

Mamá.





Es la carta que Teresa Gozález Puerto escribió a su hijo Julio antes de tener que abandonarlo y dejarlo con su padre por una puñetera guerra. Son los personajes y el núcleo de "El corazón helado" de Almudena Grandes. En un post no te remueve, pero leyendo el libro esta carta es brutal. Si alguien no sabe por que libro decidirse, recomiendo por necesidad esta novela.

1 se ha(n) quitado el sombrero:

Noelia Jiménez dijo...

Me apunto el título. La carta es conmovedora, desde luego.

Besos.