Si tienes la fortuna de unos padres como los míos ya te puedes sentir afortunado para la eternidad. Pero si además eres hijo único, hay pequeñas licencias, como las de poder escoger destino vacacional que no puedes desaprovechar. Y el destino se llamaba Madeira.
Un McDonald´s en toda la isla es sinónimo de que aún está sin explotar y es el momento de ir. Con un coche alquilado nos comimos cientos de curvas, rampas directas a las nubes y más de 700 kilómetros en 6 días. Todas las caras de la isla tienen su encanto, desde la capital Funchal a Sao Vicente, desde la Punta de San Lorenzo hasta Porto Moinz. No busques playas que no hay, busca naturaleza. Naturaleza que encuentras recorriendo las levadas (la de Caldeirao Verde imprescindible), comprando linternas para poder atravesar túneles, pasando por debajo de cascadas naturales... Cuando estás en el corazón de la isla, puedes decir que sí, que has logrado desconectar de todo.
Es una mina para los foteros. Yo, que no lo soy, dejo unas gotitas para que no se pierdan esta isla.

2 se ha(n) quitado el sombrero:
GRACIAS.Contigo es muy facil ser buenos padres,mereces eso y maaaaaaás.
¡Qué cabrito! Grrrrrrrrrrrrr. Te envidioooooooooooooo
;)
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