miércoles 17 de septiembre de 2008

Tomás a la tercera

De las 3 veces que estos ojos han visto a Tomás en vivo, esta es la vez que más me ha convencido. La tarde de ayer Tomás me recordó al concierto de Dylan. Tan serios, tan blancos, tan grandes, pero un momento, chas, una sonrisa.
El año pasado Tomás no sonreía, traía más canas y una cara pálida de muerto en vida. Ayer no. Toreó. No se quiso suicidar más de la cuenta pero dibujó algún natural que derretía el hielo de las copas.

Dice Joaquín que "una canción es una buena letra, una buena música, y algo más que nadie sabe lo que es pero es lo único que realmente importa". Con Tomás, como con todos los grandes, pasa lo mismo, y no entiendo el empecinamiento en intentar explicarlo. La bolita le cayó a él. Disfrutémosle. Que además es buena persona.

1 se ha(n) quitado el sombrero:

Anónimo dijo...

me kito el sombrero